En medio de la polémica que desató la ley que pretendía regularizar las competencias de "picadas", la Policía irrumpió anoche en dos de estas competencias organizadas de manera clandestina. Una de las carreras se realizó alrededor de la medianoche en La Arboleda, en la ruta 338, camino a Villa Nougués. Allí, los efectivos llegaron en camionetas y solicitaron a las más de 50 personas que se dieron cita que despejaran inmediatamente la zona.
Dos horas más tarde, los uniformados invadieron la avenida Wenceslao Posse, detrás de la terminal de ómnibus, donde habitualmente se reúnen los "picadores" desde hace varios años. Cuatro patrulleros cruzaron la ancha arteria y obligaron a abandonar la improvisada pista de carrera a los conductores. Muchos de ellos se refugiaron en el parque 9 de Julio durante una hora y retornaron para retomar el contacto con los motores y la adrenalina. LA GACETA ©